Qué piezas de desguace merece la pena comprar
Qué piezas de desguace merece la pena comprar
Comprar piezas de desguace es una opción cada vez más habitual para reparar un coche ahorrando dinero. Muchas piezas usadas ofrecen un excelente resultado, especialmente cuando proceden de un desguace profesional y se venden revisadas y con garantía.
En este artículo de Desguaces Pedrós te explicamos qué recambios de desguace suelen merecer más la pena, cuáles ofrecen mayor ahorro y qué debes revisar antes de comprarlos.
Ventajas de comprar piezas de desguace
- Ahorro frente a una pieza nueva.
- Disponibilidad de recambios originales usados.
- Posibilidad de encontrar piezas descatalogadas.
- Compra más sostenible al reutilizar componentes.
- Amplio stock de piezas para diferentes marcas y modelos.
- Garantía si compras en un desguace profesional.
Faros delanteros y pilotos traseros
Los faros y pilotos son algunas de las piezas de desguace más demandadas. Suelen tener un precio mucho más económico que nuevos y, si están en buen estado, funcionan perfectamente.
Antes de comprarlos, revisa que no tengan grietas, humedad interior, soportes rotos o conectores dañados.
Retrovisores
Los retrovisores exteriores son una de las mejores piezas para comprar de segunda mano. Es habitual que se rompan por golpes laterales o roces al aparcar.
Comprueba si el retrovisor es manual, eléctrico, calefactable, abatible o si lleva intermitente integrado.
Puertas, capós y portones
Las piezas de carrocería como puertas, capós, aletas o portones pueden suponer un gran ahorro. Si además encuentras la pieza del mismo color que tu coche, puedes reducir costes de pintura.
Revisa siempre el estado de la chapa, anclajes, bisagras y accesorios incluidos.
Paragolpes delanteros y traseros
Los paragolpes de desguace son una alternativa interesante cuando el vehículo ha sufrido un golpe. Debes comprobar si llevan sensores de aparcamiento, lavafaros, rejillas, molduras o soportes específicos.
Motores de desguace
Un motor de desguace puede ser una buena solución cuando el motor original ha sufrido una avería grave. Es una pieza de alto valor, por lo que conviene comprarla en un desguace profesional y con garantía.
Antes de comprar un motor usado, revisa el código de motor, kilometraje, compatibilidad y condiciones de garantía.
Cajas de cambio usadas
Las cajas de cambio manuales o automáticas también son recambios habituales en desguace. Es importante comprobar el código de caja, tipo de motor y versión del vehículo.
Alternadores y motores de arranque
Son piezas mecánicas con mucha demanda. Comprar un alternador o motor de arranque de desguace puede ser una opción económica, siempre que la referencia coincida y la pieza haya sido revisada.
Asientos y piezas interiores
Los asientos, paneles de puerta, mandos, cinturones, consolas o piezas interiores pueden encontrarse en buen estado en desguace. Son útiles para reparar, restaurar o mejorar el interior del vehículo.
Qué piezas conviene revisar con más cuidado
Hay piezas que también pueden comprarse usadas, pero requieren una comprobación más detallada. Por ejemplo, turbos, inyectores, centralitas, compresores de aire acondicionado o piezas electrónicas.
En estos casos es especialmente importante verificar la referencia, el estado de la pieza y las condiciones de garantía.
Consejos para comprar piezas de desguace
- Busca siempre por referencia cuando sea posible.
- Comprueba fotos reales de la pieza.
- Pregunta por la garantía.
- Confirma si la pieza incluye accesorios.
- Verifica el lado de montaje.
- Comprueba marca, modelo, año y versión.
Comprar piezas de desguace en Desguaces Pedrós
En Desguaces Pedrós contamos con un amplio stock de recambios usados para coches y vehículos industriales. Trabajamos con piezas revisadas, recambios originales de segunda mano y componentes para diferentes marcas y modelos.
Desde nuestro desguace en Lleida enviamos piezas a toda España y Europa. Todas nuestras piezas a la venta cuentan con 1 año de garantía.
Si necesitas reparar tu coche, comprar recambios de desguace puede ayudarte a ahorrar dinero sin renunciar a piezas originales y funcionales.